Últimos Posts

Brasil rechaza la venta de su fábrica aeronáutica Embraer


En una decisión estratégica de Estado, el gobierno de Brasil decidió conservar su poder de veto en Embraer, la compañía aeronáutica que esta en negociaciones con la estadounidense Boeing para fusionarse.

La advertencia vino del propio presidente Michel Temer, pese a que siempre se mostró muy abierto a los mercados. “Bienvenida la inyección de capital extranjero, pero no se examina la cuestión de la transferencia” del control accionario, afirmó el mandatario en un encuentro con periodistas en Brasilia.

“No estamos pensando en una transferencia de control”, remarcó Temer en forma contundente. El mandatario hizo este anuncio luego de que Boeing y Embraer confirmaran en un comunicado conjunto que la empresa estadounidense está negociando la adquisición de la brasileña.

Sin embargo, en el comunicado aclaran que “no hay garantía de que esas discusiones concluyan en alguna transacción”, dado que ésta dependerá ante todo de la aprobación del gobierno brasileño y de las entidades reguladoras.

La firma sudamericana es el cuarto mayor fabricante de aviones del mundo y ya mantiene abierta una cooperación con Boeing, especialmente en el avión de carga militar KC-390 que construye la brasileña.

Estas negociaciones responderían al reciente acercamiento entre el europeo Airbus, competidor directo de Boeing, y el canadiense Bombardier, que disputa segmentos de mercado similares a los de Embraer.

Embraer, que prevé un 2018 con dificultades, “busca un paraguas financiero para protegerse de nuevos competidores”, entre ellos de China y Japón, en el segmento de los aparatos de 120 a 150 pasajeros, afirmó el analista de cuestiones militares Nelson Düring, director del portal DefesaNet.

Embraer es una empresa emblemática para Brasil. No sólo porque de allí provienen los pioneros de la aviación del país, sino especialmente porque es líder en tecnología e innovación aeroespacial, lo que le dio impulso a la economía del gigante sudamericano.

Nacida como grupo estatal en 1969, fue privatizada en 1994, pero el Estado conservó una “acción de oro” (golden share) que le permite intervenir en cuestiones estratégicas. El grupo llegó a convertirse en líder en el segmento de aeronaves de hasta 150 asientos, y actualmente entrega unos 200 aviones por año entre jets comerciales y ejecutivos.

Posee además un sector de defensa, con modelos como el A-29 Super Tucano, para misiones de ataque ligero y entrenamiento avanzado, y el KC-390 de transporte de tropas, que debe llegar al mercado en 2018.

En la misma línea que marcó Temer, el ministro de Defensa, Raul Jungmann sostuvo que “la transferencia del control accionario de Embraer contraría los intereses de la soberanía nacional”. “Todo es una cuestión de soberanía nacional. Este Gobierno entiende que la soberanía nacional es innegociable”, apuntó.

La noticia de la fusión provocó un sacudón en el ambiente financiero. El valor de las acciones de la empresa brasileña comercializados en Estados Unidos subieran el jueves un 26%. Las acciones de Boeing, en cambio, cayeron ligeramente. En la bolsa de San Pablo, las acciones de Embraer llegaron a subir hasta un 39,47%, cuando cotizaron a casi 7 dólares. Finalmente, este viernes los títulos cerraron en un valor de 6,11 dólares, una suba del 22,49%.

Fuente: Clarín

No hay comentarios.