jueves, 14 de noviembre de 2013

Airbus y Easyjet prueban sus aviones con una tonelada de ceniza volcánica

El fabricante aeronáutico europeo Airbus y la aerolínea británica Easyjet superaron hoy con éxito un ensayo en el que pusieron a prueba sus aviones con una tonelada de ceniza volcánica similar a la que cubrió el cielo europeo tras la erupción del Eyjafjallajokull en 2010. 
El ejercicio estaba concebido para probar si el sistema de sensores AVOID, desarrollado por Nicarnica Aviation, filial del Instituto Noruego de Investigación Aérea, es capaz de detectar a distancia la ceniza volcánica suspendida en la atmósfera, señaló Airbus en un comunicado.
Un primer aparato, un carguero militar A400M, dejó caer sobre la atmósfera en el golfo de Vizcaya una tonelada de ceniza volcánica islandesa, recuperada de la erupción del Eyjafjallajokull. Esta formó una nube de 2,8 kilómetros de diámetro, visible al principio a simple vista.
Un segundo avión comercial, un A340-300 equipado con sensores AVOID, logró detectar a 60 kilómetros de distancia la ceniza, cuya consistencia es similar a la del polvo de talco, indicó Airbus.
Un tercer aparato, un pequeño Diamodn DA42 de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Dusseldorf (Alemania), se encargó de recoger más muestras para contrastar los datos recogidos por el avión comercial utilizado en el ensayo.
"Encontrar una solución es ahora más crucial que nunca para asegurarse de que no ser volverán a repetir las escenas de la primavera de 2010, cuando tuvieron que suspenderse todos los vuelos en Europa durante varios días", declaró el director de ingeniería de Easyjet, Ian Davies.
En aquella ocasión, entre el 15 y el 21 de abril de 2010, se tuvo que cerrar el espacio aéreo europeo. Se cancelaron más de 100.00 vuelos, lo que representó unas pérdidas estimadas de 2.600 millones de dólares para el sector de la aviación.
Aunque fue la primera vez que un fenómeno de esas características obligaba a cerrar completamente el espacio aéreo europeo, los volcanes islandeses representan un riesgo constante para la aviación comercial.
"Las explosiones volcánicas en Islandia ocurren de media una vez cada cinco años. Cuando los vientos soplan desde el noroeste, la ceniza es transportada hacia Europa, como ocurrió con la erupción del Eyjafjallajokull en 2010", apuntó el experto del Instituto de Ciencias Terrestres Islandés, Magnús Tumi Gudmundsson.
Para Gudmundsson es solo una casualidad que la ceniza producida en las siete erupciones volcánicas registradas entre 1970 y 2010 fuera transportada hacia fuera y no hacia el interior del continente por vientos de componente sur.
El científico islandés agregó que, dado el prolongado lapso de tiempo sin erupciones de los volcanes Hekla y Katla, ambos están preparados para una nueva erupción. "No se puede predecir cuando o dónde tendrá lugar la próxima erupción, pero es seguro que ocurrirá", agregó Gudmundsson.
Por ello, ingenieros de todas las empresas participantes en el experimento intentan poner a punto el sistema de detección para que, una vez certificado, puedan integrarse en los aparatos comerciales.
Easyjet espera poder empezar a equipar su flota con esos dispositivos a finales de 2014. El inventor del sistema de sensores AVOID (que en inglés significa "evitar"), indicó que el experimento ha demostrado que "los sensores pueden identificar bajas concentraciones de ceniza".
Mientras, el vicepresidente de Airbus, Charles Champion, aseguró: "Estamos al principio de un invento que puede convertirse en una solución útil para que la aviación comercial pueda prevenir perturbaciones de ceniza volcánica a gran escala".



Fuente: EFE

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