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Punteros Láser, una amenaza para la seguridad aérea,

Recientemente los medios de comunicación se han hecho eco de la amenaza que para la seguridad del transporte aéreo supone el uso indiscriminado de punteros láser, ya que pueden incapacitar visualmente a los pilotos y poner en serio peligro a aeronaves y pasajeros. Aunque muchos países tienen regulada su utilización con objeto de garantizar la seguridad aérea y hasta la integridad física de destacadas estrellas del balompié, el número de incidentes crece año tras año.






Factores de riesgo.
Los expertos en seguridad aérea aseguran, que hay situaciones en las que la exposición a la luz láser no es peligrosa porque no distrae a los pilotos, como puede ser en crucero. En cambio, si que afecta cuando se encuentran en una fase crítica del vuelo, como el despegue, la aproximación y el aterrizaje.
El peligro depende de varios factores:
•La potencia del láser: cuanta más luz emita, más peligroso será.
La concentración del haz: cuanta menos divergencia tenga el haz, más peligroso será y más lejos llegará.
•Visibilidad (longitud de onda): un rayo láser infrarrojo o ultravioleta no representa riesgo visual para los pilotos, ya que no lo pueden ver. Aún así, si tiene una elevada potencia puede dañar su retina, por lo que el hecho de que no pueda verse impide que el piloto pueda evitarlo.
•El color del rayo: por lo general, los ojos de los pilotos en una cabina iluminada por la noche son más sensibles a la luz verde y amarilla, mientras que la de color azul o roja aparecerá, aunque tenga la misma potencia, más atenuada y, por tanto, les distraerá menos.
•Localización del rayo relativa al aeropuerto. El rayo debe evitar el espacio aéreo alrededor de los aeropuertos y las rutas de entrada y salida. En cualquier caso, los rayos con autorización que se utilicen en esas zonas deben tener una potencia máxima prescrita en la normativa.
-e día o de noche: la preocupación principal tiene lugar en horas nocturnas. Estos tres factores: la distracción, el brillo y la ceguera momentánea se minimizan durante el día, ya que el ojo no está adaptado a la oscuridad y porque los láseres visibles no se utilizan de día en el exterior.
•Fase de vuelo: el peligro es mayor cuando la exposición se produce durante un momento de alta carga de trabajo, como en despegues, maniobras de emergencia y aterrizajes.
Conciencia del piloto y respuesta: los pilotos deben ser conscientes de los peligros de los láser y saber como recuperarse en caso de un incidente. Un piloto puede empeorar la situación si sobrereacciona, si mira a ver si encuentra el lugar de donde procede o si maniobra innecesariamente para evitarlo.

Medidas para reducir el riesgo

Asimismo, la FAA norteamericana ha establecido zonas de espacio aéreo protegidas alrededor de los aeropuertos y otras áreas sensibles de los peligros relacionados con la exposición a la luz láser. La zona crítica de vuelo cubre 10 millas náuticas alrededor del aeropuerto, donde se ha establecido un límite de potencia de emisión de 5 microvatios por centímetro cuadrado (µW/cm²). Mención especial merece el uso del láser por parte de observatorios de astronomía, que ha obligado a que esa circunstancia aparezca recogida en las cartas de navegación aérea de países como Estados Unidos.
Por su parte en el Reino Unido las restricciones impuestas abarcan un círculo con un radio de 3 NM (5.5 km) alrededor del aeropuerto más las extensiones a cada final de pista, que se han establecido en rectángulos de 20 NM (37 km) de largo y 1000 metros de ancho.
En Europa solo unos cuantos países han promulgado leyes sobre las interferencias láser a la aviación. Esta circunstancia llevó a que en octubre de 2011 Eurocontrol organizara junto a la Comisión europea, OACI, European Cockpit Association, IFALPA, IATA y la Asociación europea de líneas aéreas, un seminario sobre las interferencias láser. Bajo el título "Doing nothing is not an option", el seminario analizó durante dos días esta problemática y emplazó a la Unión Europea a que desarrollase una normativa estricta sobre la producción, distribución, adquisición, transporte y uso de los dispositivos láser.

Pero a pesar de la legislación que limita la fabricación y la potencia de los punteros láser en algunos países occidentales, en la actualidad se siguen fabricando dispositivos láser de alta potencia en otras regiones (especialmente en China y Hong Kong) que son importados por occidente y vendidos sin control directamente vía internet.

CONCLUSIÓN.
La luz láser y otros tipos de iluminación brillante son un peligro para la seguridad aérea, ya que puede provocar distracción y breve ceguera a los pilotos durante las fases críticas del vuelo, como la aproximación final, el aterrizaje y el despegue. No obstante, los riesgos para la aviación pueden minimizarse si quienes tengan autorización para utilizar luz láser tienen precaución y evitan que los aviones se vean afectados, y si los pilotos saben como puede afectarles y como recuperarse en caso de que se vean expuestos.
En cualquier caso, como de todos nosotros depende que la seguridad aérea no se vea amenazada, si en alguna ocasión somos testigos de un evento láser que pudiera ser susceptible de atentar contra ella debemos ponerlo en conocimiento de los cuerpos de seguridad. La vida de muchas personas puede depender de ello.